Tras décadas de accidentes y explosiones fallidas, Wile E. Coyote decide que ya ha tenido suficiente y lleva su caso a los tribunales. En Coyote vs. Acme, el famoso personaje de animación se alía con un abogado de carne y hueso para demandar a la corporación ACME, responsabilizándolos por la mala calidad de sus productos y las constantes lesiones sufridas en su interminable persecución del Correcaminos.