Publicidad

Cantuta: La Orden Secreta, la película peruana que convierte la memoria en thriller político

El cine peruano volverá a mirar uno de los episodios más duros de la historia reciente del país con Cantuta: La Orden Secreta, película nacional que llegará a las salas este 18 de junio. La cinta toma como punto de partida el caso La Cantuta y lo aborda desde el suspenso, el drama y el thriller político.

La película sigue a una periodista que recibe la confesión clandestina de un exagente del Grupo Colina. A través de ese testimonio, empiezan a salir a la luz secretos relacionados con las desapariciones ocurridas en La Cantuta y con las operaciones encubiertas desarrolladas durante los años más violentos del Perú.

Dirigida por Alejandro Nieto-Polo, Cantuta: La Orden Secreta no se presenta como un documental, sino como una ficción inspirada en hechos reales. Esa decisión le permite construir una historia con tensión cinematográfica, personajes creados para la narración y una atmósfera marcada por el miedo, la sospecha y el silencio.

El estreno llama la atención porque llega en un momento en el que el cine peruano sigue buscando nuevas formas de revisar su propia memoria. Durante años, muchas películas nacionales han trabajado temas vinculados a la violencia política, las heridas familiares y las consecuencias que dejó esa etapa en distintas generaciones. En este caso, la película se acerca a un hecho particularmente sensible para el país.

El caso La Cantuta ocurrió en julio de 1992 y dejó una marca profunda en la historia peruana. Nueve estudiantes y un profesor de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle fueron secuestrados y asesinados. Por eso, llevar este episodio al cine no es solo una apuesta narrativa, sino también una decisión que inevitablemente abre conversación.

Uno de los puntos más interesantes de la película será ver cómo equilibra el entretenimiento con la responsabilidad histórica. Al trabajar desde el thriller político, Cantuta: La Orden Secreta puede acercar el tema a un público más amplio, especialmente a espectadores jóvenes que quizá conocen el caso solo por referencias escolares, noticias o conversaciones familiares.

La cinta también busca reconstruir la atmósfera de los años 90 en el Perú, una época marcada por el terrorismo, el miedo cotidiano, las decisiones del poder y la sensación de vivir bajo amenaza permanente. Desde ese contexto, la película intenta mostrar cómo una confesión puede remover verdades ocultas y enfrentar a sus personajes con una realidad difícil de asumir.

El cine tiene una capacidad particular para volver visibles hechos que muchas veces quedan atrapados en expedientes, titulares o archivos históricos. Una película como esta puede generar incomodidad, debate y preguntas, pero también puede ayudar a que nuevas audiencias se interesen por conocer más sobre lo que ocurrió.

Cantuta: La Orden Secreta se perfila como uno de los estrenos peruanos más comentados de junio. No solo por el caso que aborda, sino porque propone mirar una herida nacional desde el lenguaje del cine de suspenso. Su llegada a salas puede abrir una conversación necesaria sobre memoria, justicia y la forma en que el cine peruano decide contar su propia historia.

Más que una película sobre el pasado, Cantuta: La Orden Secreta parece buscar una pregunta para el presente: ¿qué hacemos con las historias que todavía duelen, pero que no deberían olvidarse?


Walter Meneses